El sexo llega a todos sitios. Y es que sea como arma arrojadiza o como reclamo, el sexo vende. Y la Iglesia no es menos. Cansados estamos ya de escuchar proclamas contra el sexo, he encontrado un par de noticias que me han hecho entre gracia y asco.

Desde luego, a dónde vamos a ir a parar… La Iglesia, esa institución arcaica y con poca apariencia de renovar su imagen, esa inamovible estancia de castidad y sosiego parece que últimamente le están apareciendo algunas ovejas descarriadas. En agosto salía la noticia de que un sacerdote había organizado un concurso de belleza entre las [...]